Partimos la calabaza en trozos y la ponemos en un bol. Tapamos con film transparente y la metemos en el microondas durante 15 minutos a máxima potencia (900 W). Una vez cocida, la escurrimos y dejamos enfriar.
Precalentamos el horno a 170º - 180º.
Batimos los huevos con el azúcar, le añadimos el aceite y la calabaza cocida.
Una vez todo batido y bien mezclado, le agregamos la harina poco a poco y seguimos batiendo hasta conseguir una masa homogénea.
Forramos con papel vegetal un molde rectangular y vertemos ahí la masa. Lo introducimos en el horno y horneamos durante unos 45 minutos.